El chapuzón

Imagen de mi archivo personal Pies que se hunden en la arena, alegría contagiosa, corremos de la mano y me zambullo en la ría. Corro de espaldas para ver tus ojos. No lo recuerdas, lo sé, te prometo que en nuestra próxima vida, te susurraré todo lo que no recuerdes de esta.

Noviembre perfecto

A mis ocho años llegó y se marcha a mis casi cincuenta y cinco. Caminaba suave, sin peso ni rabia. No pelea ni tampoco baja los brazos, tenaz, alegre y como ella dice “rabudo” a veces. Es un marchar como lo recordaré, amable y sereno con sus ojos chispeantes de risa y broma, hasta poco …