Ese viento fresco, gélido diría, apenas aparece pero cuando lo hace susurra bajito que tengo que empezar a tejer.
A tejer la manta de lo nuestro. A ratos desenmaraño los ovillos de ayer, esos que hace más dos lustros decidí dejar en el cajón y sacarlos cuando pudiese empezar a tejer.
Empezar a desenredar los ovillos lo tengo que hacer, tu lo sabes yo también.

De momento los clasifico por colores, tacto, olor y sonidos. Confieso que el de nuestras carcajadas lo desenredo varias veces, cada semana. Ayer me dormí haciéndolo.
Tranquila sabes que cuando tenga que abrigarme del frío duelo, tendré tejida la manta para que pueda abrigarme con el trecho vivido.
Eso es todo, de momento.
Ese viento fresco susurra algo….
