Hogar

Me siento perdida, piso firme y avanzo en la reconstrucciĂłn de estas paredes testigos del nosotras. Cuando me quedo conmigo misma, observo mis manos vacĂ­as y el dolor invade el tuĂ©tano de mis huesos, al no poder coger las tuyas. Necesito contener el aliento, por ahora sĂ© que no habrá un hogar sin ti. Mi …

Hatillo

He estado preparando tu hatillo, me resisto a llamarlo maleta. Las maletas durante veinte años han sido cosa de dos, ahora marco y coloco, los enseres que me han reseñado imprescindibles, en tres folios, con membrete oficial y el cariño de Isabel en las manos. Mientras tĂş, vagabas alrededor en esa otra realidad que ocupa …

439 km

Me encuentro a cuatrocientos treinta y nueve kilĂłmetros de tĂ­, si es el primer viaje que hago sin tĂ­. A ratos la bella naturaleza me sacude de un modo dulce y cuidadoso, pero no puedo decir que no te echĂ© de menos, sĂ­ lo hice. He pasado por paisajes que siempre te han encantado. HabrĂ­as …

Pompas de jabĂłn

Paseo recovecos nuevos,  de este tu viejo Madrid, nos imagino juntas pero ya no, mi mano esta vacĂ­a en el bolsillo del vaquero. Paso por delante de Off La Latina, rememoro, el Ăşltimo recital al que acudimos. Hay momentos en los que atesoro en pompas de jabĂłn momentos pasados, para intentar sostener con amor infinito …

Quiero

Somos las piezas de tu puzle, te buscarĂ© todas las que no sean nuestras. Quiero regalarte muchĂ­simas piezas para intentar reconstruir esos espacios perdidos, lo sĂ© imposible, pero quiero. RobarĂ© aquellas que por azar no pude vivir contigo, ojalá me las regalen aquellos, pero tu tranquila, que tus sueños sean serenos mientras persigo más piezas. …

El filo del Alzheimer

Caminar por el filo de la demencia. sollozar dolor por la pĂ©rdida, abatida y agotada de buscar lo que ya se habĂ­a llevado el Alzheimer a un lugar en el que sĂłlo tĂş habitabas. He tenido que soltarnos, exhausta por tratar de retenerte en mi realidad. ÂżQuĂ© hago ahora con los sueños compartidos? ÂżCĂłmo respirar? …

Ahora ya sola

Me atropellĂł, pasĂł sin más. Necesitaba estar y al mismo tiempo poder correr. Caminar con sigilo y brusquedad. ReconocĂ­ mi vacĂ­o en su mirada vacĂ­a tambiĂ©n. Entonces fuĂ©. Ahora aferro trozos pequeños de nuestra inmensidad. Adoro esos besos lentos, suaves, que parece que roba al olvido. Para de pronto volver a caminar. VacĂ­o el espacio …

Tan cerca, tan lejos.

Suave, quebrada, con la claudicaciĂłn presente. Me aferro al calor de las gatas en nuestro hogar, más frĂ­o que nunca. La familia me mece con amor infinito, mientras sangra el agujero de mi costado a borbotones. Tu me lo curabas. Aprender a llenar tu vacĂ­o en lo que en otrora era nuestro hogar, es el …

Se llamaba Julia

Sonrisa adorable sabia, profunda sin resquicios. Le gustaba recordar lo maravilloso de su hija, lo mucho que se sacrificĂł trabajando desde muy joven, el miedo que ella sentĂ­a por si le pasaba algo, nunca se sabe me decĂ­a, con sus ojos claros. <<Yo no querĂ­a pero, Merche siempre se empeñó en trabajar. A mi me …

Poco a Poco

Ahora me siento sola mientras te miro a los ojos, mientras tus labios besan mis mejilla al tiempo que me preguntas cuando voy a llegar. Ahora soy la que se deja caer empujada por un dolor insoportable. Ahora soy la que arropar tu cuerpo, corresponde a tu sonrisa, acaricia tus manos, mientras camina sobre el …